Según los datos del Observatorio Laboral de la Federación Española de Fibrosis Quística:
- El 81% de las personas con FQ considera que la invisibilidad de la enfermedad genera incomprensión en el entorno laboral.
- Solo el 40% comunica su diagnóstico en el trabajo.
Cuando pensamos en el empleo, solemos hablar de formación, entrevistas o búsqueda de trabajo. Sin embargo, para muchas personas con Fibrosis Quística, una de las principales preguntas es otra: ¿Qué ocurre si necesito compatibilizar mi trabajo con tratamientos, revisiones médicas o periodos de mayor cansancio?
La buena noticia es que existen medidas que pueden facilitar el desempeño profesional sin renunciar al cuidado de la salud.
¿Qué puedo solicitar en mi trabajo si tengo Fibrosis Quística?
La Fibrosis Quística puede requerir tratamientos diarios, revisiones médicas periódicas, o la necesidad de mantener una adecuada ventilación, hidratación, alimentación… Por ello, en determinadas circunstancias pueden ser necesarios algunos ajustes en el entorno laboral.
SI TENGO UNA DISCAPACIDAD RECONOCIDA
La legislación (Real Decreto Legislativo 1/2013de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social) reconoce el derecho a la igualdad de oportunidades y a los llamados ajustes razonables, es decir, las adaptaciones necesarias para que una persona pueda desempeñar su trabajo sin que su situación de salud suponga una desventaja.
Algunos ejemplos son:
- Flexibilidad horaria para acudir a consultas médicas.
- Posibilidad de teletrabajo cuando la actividad lo permita.
- Adaptación temporal de funciones durante periodos de empeoramiento clínico.
- Reincorporación progresiva tras una hospitalización.
- Pausas para hidratación, alimentación o administración de medicación.
- Organización del trabajo basada en objetivos y resultados.
- Adaptación del entorno laboral cuando sea necesario.
NO TENGO UNA DISCAPACIDAD RECONOCIDA
No todas las personas con Fibrosis Quística tienen reconocido un grado de discapacidad. Sin embargo, esto no significa que no puedan solicitar medidas de adaptación.
La normativa de prevención de riesgos laborales (Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales) establece que las empresas deben proteger especialmente a las personas que, por sus características personales o estado de salud, puedan ser más sensibles a determinados riesgos laborales.
En función de cada situación, pueden valorarse medidas como:
- Evitar la exposición a polvo, humos o sustancias irritantes.
- Mejorar la ventilación del lugar de trabajo.
- Reducir la exposición continuada a temperaturas extremas.
- Adaptar horarios o turnos especialmente exigentes.
- Facilitar medidas organizativas que ayuden a compatibilizar el trabajo con los tratamientos y revisiones médicas.
¿Sabías que…? Tener Fibrosis Quística no implica necesariamente tener reconocida una discapacidad, pero sí puede justificar determinadas adaptaciones laborales cuando existen necesidades relacionadas con la salud. Lo importante no es solo el grado de discapacidad, sino las necesidades reales de la persona trabajadora.
Pedir una adaptación no es pedir un privilegio. Los ajustes razonables buscan eliminar barreras para que todas las personas puedan desarrollar su trabajo en igualdad de oportunidades.
Si tienes dudas sobre empleo, discapacidad, derechos laborales o adaptaciones en el puesto de trabajo, puedes contactar con tu asociación de FQ (trabajaosocial@fqcomunidadvalenciana.org) y acceder gratuitamente a los recursos del Observatorio Laboral de la Federación Española de Fibrosis Quística:
Asesoría laboral personalizada: https://fibrosisquistica.org/punto-de-empleo/asesoria-personalizada/
Recursos sobre empleo y Fibrosis Quística: https://fibrosisquistica.org/punto-de-empleo/#recursos
Podcast «Voces con FQ»: Experiencias reales de personas con Fibrosis Quística sobre formación, empleo, barreras y oportunidades: https://fibrosisquistica.org/punto-de-empleo/podcast-de-experiencias/

